Es algo que vas entendiendo con los años y la experiencia.
Una lección que se aprende con dolor y penurias.
Rencor, rabia e ira que no se pueden dirigir a nada corpóreo.
Veneno que no puede purgarse, que emponzoña todo lo que haces, dices y sientes.
Que con el tiempo, dejas de confiar en la suerte.
Sigues creyendo en ella, porque sabes de sobra que si dejas algo al azar, se irá todo a la mierda.
Aprendes a dejar cada vez menos factores en manos de la suerte, piensas que es mejor tenerlo todo bien atado, sin cabos sueltos.
En vez de quedarte quieto cuando algo sale mal, reaccionas y aplicas el plan de reserva, porque siempre es mejor estar bien preparado.
Porque sabes que nada es para siempre, y mejor estar listo para cuando los buenos tiempos acaben, buenos tiempos que nunca se sabe cuándo volverán, si es que lo hacen.
Al fin y al cabo, naciste bajo una mala estrella.
Una a la que no le caes bien y que disfruta viéndote pasarlas putas.
¿Y qué puedes hacer contra la suerte?
Lo dicho. No se le espera, no se cuenta con ella, no le das la oportunidad de darte por saco.
Porque, a pesar de todo, ahí fuera, en el mundo real, solo puedes contar con tu cerebro y tus agallas para sobrevivir.
Como siempre.
domingo, 2 de septiembre de 2012
sábado, 28 de julio de 2012
Alrededor de media década
Es una fresca pero cálida noche de verano.
Tengo mucho sueño tras un día largo e intenso, pero no quiero irme a dormir, porque mi cabeza bulle.
Estoy en el balcón de mi cuarto, con la vista puesta en el infinito, mirando sin ver.
Las únicas luces en la calle son las farolas, y gente que sigue despierta todavía, aunque son pocos ya.
Reina el silencio, arropado por el zumbido del aire acondicionado del súper de la plaza, y un poco de tráfico.
Esta noche, me he puesto a pensar.
En el tiempo, y en cómo pasa.
En cómo ha pasado el tiempo desde que me juré a mí mismo que nunca más vovlería a dejar que lo que los demás hagan o digan me afectase, que no sería débil.
Que siempre mantendría la calma, el control sobre mí mismo.
Sería frío, indiferente, sereno y callado.
A veces me sale bien, a veces no. En ocasiones, una palabra, un recuerdo, una canción, hacen que reaccione bajando la vista y me encierre en mi mente, en silencio.
Y lo peor es que incluso cuando sale bien, sale mal.
Porque ser demasiado frío es malo. Porque se te puede olvidar cómo sentir las cosas, y si sabes cómo sentirlas no sueles poder expresarlas.
Y eso lo pagas, con dolor y lágrimas.
Porque es a la vez bendición, a la vez maldición.
En esta noche de verano, me he puesto a pensar.
En todo lo que ha pasado en los últimos años.
Y en la decisión que tomé hace alrededor de media década.
A partes iguales éxito y derrota.
Una elección cuyas consecuencias pesan como una losa atada al cuello.
Y esa losa me aplasta, me ahoga, me hunde en un abismo.
Y no sé salir.
Tengo mucho sueño tras un día largo e intenso, pero no quiero irme a dormir, porque mi cabeza bulle.
Estoy en el balcón de mi cuarto, con la vista puesta en el infinito, mirando sin ver.
Las únicas luces en la calle son las farolas, y gente que sigue despierta todavía, aunque son pocos ya.
Reina el silencio, arropado por el zumbido del aire acondicionado del súper de la plaza, y un poco de tráfico.
Esta noche, me he puesto a pensar.
En el tiempo, y en cómo pasa.
En cómo ha pasado el tiempo desde que me juré a mí mismo que nunca más vovlería a dejar que lo que los demás hagan o digan me afectase, que no sería débil.
Que siempre mantendría la calma, el control sobre mí mismo.
Sería frío, indiferente, sereno y callado.
A veces me sale bien, a veces no. En ocasiones, una palabra, un recuerdo, una canción, hacen que reaccione bajando la vista y me encierre en mi mente, en silencio.
Y lo peor es que incluso cuando sale bien, sale mal.
Porque ser demasiado frío es malo. Porque se te puede olvidar cómo sentir las cosas, y si sabes cómo sentirlas no sueles poder expresarlas.
Y eso lo pagas, con dolor y lágrimas.
Porque es a la vez bendición, a la vez maldición.
En esta noche de verano, me he puesto a pensar.
En todo lo que ha pasado en los últimos años.
Y en la decisión que tomé hace alrededor de media década.
A partes iguales éxito y derrota.
Una elección cuyas consecuencias pesan como una losa atada al cuello.
Y esa losa me aplasta, me ahoga, me hunde en un abismo.
Y no sé salir.
lunes, 25 de junio de 2012
Océano de asfalto
En cuanto pongo un pie en la calle, vuelvo a sentirme en mi elemento.
Puedo notar cómo se mueven las corrientes, como si se tratara de un pez orientándose en el fondo marino.
En cuanto deciden a dónde ir, mis pies toman el mando y dejo de pensar. Ellos, por su cuenta, toman la ruta más corta.
Y así logro deslizarme entre un mar de rostros, cuerpos, brazos y piernas que veré y olvidaré según los voy dejando atrás, obstáculos móviles que voy dejando atrás sin reducir a velocidad un solo ápice, como si vanzara por una calle vacía, sereno, estoico e impasible.
Pero, por encima de todo, la sensación de estar en paz conmigo mismo y con el mundo, en equilibrio.
Inigualable.
Puedo notar cómo se mueven las corrientes, como si se tratara de un pez orientándose en el fondo marino.
En cuanto deciden a dónde ir, mis pies toman el mando y dejo de pensar. Ellos, por su cuenta, toman la ruta más corta.
Y así logro deslizarme entre un mar de rostros, cuerpos, brazos y piernas que veré y olvidaré según los voy dejando atrás, obstáculos móviles que voy dejando atrás sin reducir a velocidad un solo ápice, como si vanzara por una calle vacía, sereno, estoico e impasible.
Pero, por encima de todo, la sensación de estar en paz conmigo mismo y con el mundo, en equilibrio.
Inigualable.
Porque soy como soy
No soy un tipo atlético. A simple vista, no llamo la atención. No destaco por guapo, inteligente o mínimamente interesante, no de golpe.
Lo poco que pueda tener de extraordinario no se ve con los ojos. Aquello que puede hacerme sentir orgulloso de mí mismo está sobre mi cuello y bajo mi piel, cubierto de hueso.
Todo lo que hago, siento, pienso, digo y dejo de hacer, sentir, pensar y decir. Todo eso sale de mi cabeza.
Para verme, no basta con mirar, hay que observar, como con muchísima gente. Así se ven atributos que admirar o defectos que despreciar o ayudar a superar, o viceversa. Todo lo que se pasa por alto sin darse cuenta.
Con todo lo que he visto, vivido, sufrido y disfrutado, he aprendido, madurado y cambiado, me he convertido en lo que soy hoy.
Y, a pesar de todo, sabiendo todo lo que sé, con cada experiencia, no cambiaría ABSOLUTAMENTE nada, ni mis virtudes, ni mis rarezas, porque son lo que me hace único en este inmenso mundo.
Es el camino que he elegido y lo seguiré hasta que me llegue al final, porque no lo querría de otra manera.
Lo poco que pueda tener de extraordinario no se ve con los ojos. Aquello que puede hacerme sentir orgulloso de mí mismo está sobre mi cuello y bajo mi piel, cubierto de hueso.
Todo lo que hago, siento, pienso, digo y dejo de hacer, sentir, pensar y decir. Todo eso sale de mi cabeza.
Para verme, no basta con mirar, hay que observar, como con muchísima gente. Así se ven atributos que admirar o defectos que despreciar o ayudar a superar, o viceversa. Todo lo que se pasa por alto sin darse cuenta.
Con todo lo que he visto, vivido, sufrido y disfrutado, he aprendido, madurado y cambiado, me he convertido en lo que soy hoy.
Y, a pesar de todo, sabiendo todo lo que sé, con cada experiencia, no cambiaría ABSOLUTAMENTE nada, ni mis virtudes, ni mis rarezas, porque son lo que me hace único en este inmenso mundo.
Es el camino que he elegido y lo seguiré hasta que me llegue al final, porque no lo querría de otra manera.
lunes, 21 de mayo de 2012
La Tríada
Aquí dentro somos tres.
Tres entes que luchan por la supremacía, cada cual con un estilo totalmente único.
Está, por un lado, el Payaso, siempre sonriendo, bromeando, incapaz de ponerle mala cara a nada.
Por otro, tenemos al Muro estoico, impasible, que observa y reflexiona en silencio, frío e indiferente.
Y por último y más peligroso, la Bestia, pura rabia e instinto animal, que solo ansía destrozar lo que hay a su alcance, sea lo que sea.
A veces se mezclan, pero son alianzas temporales y frágiles.
Esta es una guerra sin cuartel, sin vencedor claro.
Tres entes que luchan por la supremacía, cada cual con un estilo totalmente único.
Está, por un lado, el Payaso, siempre sonriendo, bromeando, incapaz de ponerle mala cara a nada.
Por otro, tenemos al Muro estoico, impasible, que observa y reflexiona en silencio, frío e indiferente.
Y por último y más peligroso, la Bestia, pura rabia e instinto animal, que solo ansía destrozar lo que hay a su alcance, sea lo que sea.
A veces se mezclan, pero son alianzas temporales y frágiles.
Esta es una guerra sin cuartel, sin vencedor claro.
Be the mistery
Be a riddle, difficult to guess.
Be the sea, hard to predict.
Don't look for excitement, create your own.
When everybody stays, you leave.
When everybody leaves, you stay or you are long gone.
What nobody can think, that's what you say.
Speak a lot, say little.
When it's raining and everybody looks for cover, you hit the streets with a wild grin.
Hood on when sunny, uncovered head with rain.
One second you are there, the next you are gone.
Elevate poker-facing to art.
Discretion is a virtue.
Hide sadness with a half-smile.
Don't follow crowds, don't make crowds follow you either.
If you want to hide who you are, a clown is the best mask.
Be the sea, hard to predict.
Don't look for excitement, create your own.
When everybody stays, you leave.
When everybody leaves, you stay or you are long gone.
What nobody can think, that's what you say.
Speak a lot, say little.
When it's raining and everybody looks for cover, you hit the streets with a wild grin.
Hood on when sunny, uncovered head with rain.
One second you are there, the next you are gone.
Elevate poker-facing to art.
Discretion is a virtue.
Hide sadness with a half-smile.
Don't follow crowds, don't make crowds follow you either.
If you want to hide who you are, a clown is the best mask.
martes, 1 de mayo de 2012
The Blackbird
The time of flying on our own has arrived.
Open your wings, fly away and disappear in the sky, beyond the clouds.
Open your wings, fly away and disappear in the sky, beyond the clouds.
jueves, 26 de abril de 2012
El mechero
Esta noche de sábado, me he llevado un mechero, como quien dice, por arte de magia y sin comerlo ni beberlo.
Un mechero, según algunos, puede diferencar a un fumador de un no fumador, según qué dedo se usa para encenderlo.
Aunque una vez se sabe eso, se aprende a accionarlo con cualquier dedo, dando al traste con esa teoría.
Pero no acaba ahí la reflexión.
He descubierto una cualidad más en este mechero, una que no me esperaba.
Este cacharro tiene la capacidad de hacer retroceder la mente en el tiempo, a una época en la que hacer arder unos pedazos de cartón en una situación controlada, ver hasta dónde llegaba la llama, o ver cómo se apagaba ella sola era lo más divertido que unos críos podían pensar, una época y una edad en la que puede ganarse y perderse todo en un parpadeo, una época en la que todo y todos eran distintos a como lo son ahora.
Se piensa en cómo el tiempo no acostumbra a dejar las cosas como están, ni lo pone todo patas arriba. Puede hacer ambas cosas, o incluso ninguna. Pero siempre queda ahí la capacidad de cada individuo de crear su propio camino, cambiarse a uno mismo para superar los obstáculos que han vivido y no caer de nuevo. La voluntad de luchar contra cualquier barrera, incluso alguna propia, una y otra vez. Y no rendirse jamás, a pesar de ir perdiendo.
Un mechero, según algunos, puede diferencar a un fumador de un no fumador, según qué dedo se usa para encenderlo.
Aunque una vez se sabe eso, se aprende a accionarlo con cualquier dedo, dando al traste con esa teoría.
Pero no acaba ahí la reflexión.
He descubierto una cualidad más en este mechero, una que no me esperaba.
Este cacharro tiene la capacidad de hacer retroceder la mente en el tiempo, a una época en la que hacer arder unos pedazos de cartón en una situación controlada, ver hasta dónde llegaba la llama, o ver cómo se apagaba ella sola era lo más divertido que unos críos podían pensar, una época y una edad en la que puede ganarse y perderse todo en un parpadeo, una época en la que todo y todos eran distintos a como lo son ahora.
Se piensa en cómo el tiempo no acostumbra a dejar las cosas como están, ni lo pone todo patas arriba. Puede hacer ambas cosas, o incluso ninguna. Pero siempre queda ahí la capacidad de cada individuo de crear su propio camino, cambiarse a uno mismo para superar los obstáculos que han vivido y no caer de nuevo. La voluntad de luchar contra cualquier barrera, incluso alguna propia, una y otra vez. Y no rendirse jamás, a pesar de ir perdiendo.
domingo, 1 de abril de 2012
One night, every night
Off to the street, another night in the city
Forgot to check if anybody will actually show up
Would be fun that nobody did
Good that they were there, though they forgot to check the phone
But still had to wait to another four people, family dinner and
introducing partners
Sounded fun
Took their time to come, ya know?
Went to a bar, dance, drink, chittychat
The song remains the same
But as always, something triggered memories
Sad, painful memories
The beginning of the end
Try to take the mind off it, little success
And can't go home yet, gotta wait to help a friend home
So try to make time pass faster
Scout twitter, chat with a buddy
Feels like a lifetime waiting
Then help my friend home
News: helping a drunk friend sucks
And finally, the chance to get some sleep
Like last weekend, and the next one
One night, every night
Forgot to check if anybody will actually show up
Would be fun that nobody did
Good that they were there, though they forgot to check the phone
But still had to wait to another four people, family dinner and
introducing partners
Sounded fun
Took their time to come, ya know?
Went to a bar, dance, drink, chittychat
The song remains the same
But as always, something triggered memories
Sad, painful memories
The beginning of the end
Try to take the mind off it, little success
And can't go home yet, gotta wait to help a friend home
So try to make time pass faster
Scout twitter, chat with a buddy
Feels like a lifetime waiting
Then help my friend home
News: helping a drunk friend sucks
And finally, the chance to get some sleep
Like last weekend, and the next one
One night, every night
lunes, 27 de febrero de 2012
Rage letters
A beat up.
All he can feel is pain all around.
Until he grabs an ankle.
Doesn't matter whom's.
He twists it, until he hears a click.
A body falling, screaming in pain.
The precious seconds he needs to stand up.
Breathing hurts, surely broken ribs.
Suddenly, he feels two arms grabbing him.
One around the chest, and the other around the neck, choking him.
He bites the arm that is trying to choke him.
Bites it hard.
Until it bleeds.
And when the blood reaches his tong, all goes crazy.
All goes black, white and red.
He is unable to think.
Just punch and kick and slap and bite.
No rules.
No first, second or third thoughts.
Like an animal.
Only the lust for violence.
Only rage.
No stopping until only one is standing.
Either he or another one, doesn´t matter.
He is fine with that.
And with a wild grin, he jumps to battle.
All he can feel is pain all around.
Until he grabs an ankle.
Doesn't matter whom's.
He twists it, until he hears a click.
A body falling, screaming in pain.
The precious seconds he needs to stand up.
Breathing hurts, surely broken ribs.
Suddenly, he feels two arms grabbing him.
One around the chest, and the other around the neck, choking him.
He bites the arm that is trying to choke him.
Bites it hard.
Until it bleeds.
And when the blood reaches his tong, all goes crazy.
All goes black, white and red.
He is unable to think.
Just punch and kick and slap and bite.
No rules.
No first, second or third thoughts.
Like an animal.
Only the lust for violence.
Only rage.
No stopping until only one is standing.
Either he or another one, doesn´t matter.
He is fine with that.
And with a wild grin, he jumps to battle.
martes, 21 de febrero de 2012
Carnival
Once a year, there's a week when people dress up with any kind of costume anybody can imagine: a Lego brick, a banana, some fiction character, a footballer, a musician, a celebrity... whatever any person can think of.
The interesting stuff lies in the chosen costume. Why did you dress up like that? Something you aspire to be, something you didn't or couldn't become, showing off or just being proud of being part of a group, proving that you are a better educated individual than anybody else, trying to be anything else than yourself, showing everybody how attractive you are, laziness, lack of ideas or money, etc. And more to guess.
Sometimes, those costumes give the courage to do something that you would never think of, or say what you have never dared to. Sometimes goes fine. Sometimes it doesn't.
And however, the best of my memories is that for two nights, I was the Clown Prince of Crime, creeping everybody all over the place.
The interesting stuff lies in the chosen costume. Why did you dress up like that? Something you aspire to be, something you didn't or couldn't become, showing off or just being proud of being part of a group, proving that you are a better educated individual than anybody else, trying to be anything else than yourself, showing everybody how attractive you are, laziness, lack of ideas or money, etc. And more to guess.
Sometimes, those costumes give the courage to do something that you would never think of, or say what you have never dared to. Sometimes goes fine. Sometimes it doesn't.
And however, the best of my memories is that for two nights, I was the Clown Prince of Crime, creeping everybody all over the place.
jueves, 26 de enero de 2012
Spirit of the Warrior - Año 19
19 was a warrior. He had to fight to keep our spirit alive, and he did it well. He managed to turn the tides to his favor. Balances the man and the beast. He went to deep depresion to true happiness and almost back, since what has a beginning has an end. He reminded us that we are truly human, able to laugh and cry.
But he didn't break down. 19 kept strong. Fine, but not happy. 19 has been the strongest among us. He has taught us a lot, about ourselves, about facing the world. Lessons we must never forget.
And we'll switch the language to share them:
La charla intrascendente no nos va.
Cambiamos de humor en un parpadeo, de forma radical.
Alternamos ansias de atención con deseo de anonimato.
La indiferencia es parte de lo que somos, nos ha hecho como somos.
En cada momento importa lo que debe hacerse, y nada más.
Somos estoicos, serenos y calmados. Pero somos humanos.
19 se mantuvo entero cuando ninguno de nosotros habría podido, y le estaremos eternamente agradecidos por ello.
Descansa 19, le toca al siguiente.
20 (y los que vendrán)
But he didn't break down. 19 kept strong. Fine, but not happy. 19 has been the strongest among us. He has taught us a lot, about ourselves, about facing the world. Lessons we must never forget.
And we'll switch the language to share them:
La charla intrascendente no nos va.
Cambiamos de humor en un parpadeo, de forma radical.
Alternamos ansias de atención con deseo de anonimato.
La indiferencia es parte de lo que somos, nos ha hecho como somos.
En cada momento importa lo que debe hacerse, y nada más.
Somos estoicos, serenos y calmados. Pero somos humanos.
19 se mantuvo entero cuando ninguno de nosotros habría podido, y le estaremos eternamente agradecidos por ello.
Descansa 19, le toca al siguiente.
20 (y los que vendrán)
jueves, 5 de enero de 2012
El día de Nochevieja
En vez de relatar la noche, es mucho más gratificante rememorar el día.
a) Por la mañana: el último bañito del año en el mar, y un desayuno colesterolado en el mcperro con el chinegro.
b) Por la tarde: preparar un néctar de la elocuencia e irse de potes junto al ex-melenudo.
Momentos como estos valen la pena, y mucho.
a) Por la mañana: el último bañito del año en el mar, y un desayuno colesterolado en el mcperro con el chinegro.
b) Por la tarde: preparar un néctar de la elocuencia e irse de potes junto al ex-melenudo.
Momentos como estos valen la pena, y mucho.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

