jueves, 1 de octubre de 2015

30 días después

Ya ha pasado un mes, con sus 30 días (septiembre).

30 días cada uno con sus 24 horas.

Un mes más solo de lo que me he sentido jamás. Y viniendo de mí, eso es decir bastante, quizá incluso mucho.

Y pensar que es raro sentirse solo cuando se está rodeado de gente. Gente a la que reconoces por la calle, pero no conoces de verdad. Y viceversa.

Cada día que pasa echándolos de menos. Mi gente, mi tierra. Mi hogar.

Algo menos de 80 días que se me van a hacer largos.