... cuando hace frío o calor, porque son pasajeros.
... cuando me vacilan, porque solo son palabras.
... cuando me lesiono, porque me recuperaré.
... cuando siento dolor, porque sé que no me matará.
... lo que la vida me eche, porque si sigo vivo, lo soportaré, y si muero, podré descansar.
jueves, 22 de diciembre de 2011
domingo, 27 de noviembre de 2011
Back on track
It's quite soon. Gotta shave, gotta dress.
Shirt, pants, boots.
Did I forget the shorts for swimming? No, they're on.
Scarf, jacket.
Towel, extra jacket in the bag.
Earphones, music.
Off to the street..
Walk to the Boulevard, meet my friends, tell them of my plan, hear them saying I'm crazy.
Stay adamant, but polite.
Smile while I tell them that I don't mind what they say.
Wait until they buy some food and look the newspapers.
Lead the way to the port.
Get there, undress.
Only the underwear, the shorts for swimming and wristband remain on.
Damn, water's cold.
Pity I can't dive in as I wanted.
Well, too late to go back.
I get in the water.
Cold, very cold.
I start swimming.
I hear my friends saying they'll meet me at the beach.
No way I can keep up with the same style all the way, so I swift from one style to another.
With a lot less elegance that I would like to admit, I must add.
That doesn't make it any easier.
I can see people looking, I can imagin their surprised faces while they see a guy swimming in the sea in November.
They must think I'm crazy.
I don't give up and follow.
Many weird thoughts cross my mind, like what am I going to write about ths? A detailed chronicle? That looks good.
Actually, it took longer than I thought to reach ground, but when I did, it felt great.
I had never tried anything that brave, or stupid.
But most important, I feel better with myself.
As if I'm closer to be me again.
I took some seconds to think about what I had done:
'Today, 26th of November, I have swum from the port to the beachr'
Then, a friend handed me a towel, and asked me to tell him the next time I planned to do something similar.
I laughed when I understood that he would gladly join me the next time.
After all, we both have endured much the past weeks.
But this is it.
I'm here again.
Fully loaded.
Put together again.
Back on track.
Shirt, pants, boots.
Did I forget the shorts for swimming? No, they're on.
Scarf, jacket.
Towel, extra jacket in the bag.
Earphones, music.
Off to the street..
Walk to the Boulevard, meet my friends, tell them of my plan, hear them saying I'm crazy.
Stay adamant, but polite.
Smile while I tell them that I don't mind what they say.
Wait until they buy some food and look the newspapers.
Lead the way to the port.
Get there, undress.
Only the underwear, the shorts for swimming and wristband remain on.
Damn, water's cold.
Pity I can't dive in as I wanted.
Well, too late to go back.
I get in the water.
Cold, very cold.
I start swimming.
I hear my friends saying they'll meet me at the beach.
No way I can keep up with the same style all the way, so I swift from one style to another.
With a lot less elegance that I would like to admit, I must add.
That doesn't make it any easier.
I can see people looking, I can imagin their surprised faces while they see a guy swimming in the sea in November.
They must think I'm crazy.
I don't give up and follow.
Many weird thoughts cross my mind, like what am I going to write about ths? A detailed chronicle? That looks good.
Actually, it took longer than I thought to reach ground, but when I did, it felt great.
I had never tried anything that brave, or stupid.
But most important, I feel better with myself.
As if I'm closer to be me again.
I took some seconds to think about what I had done:
'Today, 26th of November, I have swum from the port to the beachr'
Then, a friend handed me a towel, and asked me to tell him the next time I planned to do something similar.
I laughed when I understood that he would gladly join me the next time.
After all, we both have endured much the past weeks.
But this is it.
I'm here again.
Fully loaded.
Put together again.
Back on track.
sábado, 26 de noviembre de 2011
The Road so Far
I've been about to break down more times than I can count. This one seems to be the worst. Eight of the hardest weeks of my life. The operation. The second time I cried. No escape valve, no basketball, no jogging, no bike, no swimming. No inner peace.
Until today.
And now... the crossroad.
Until today.
And now... the crossroad.
lunes, 17 de octubre de 2011
Elección múltiple
Loco
Sensato
Alegre
Amargado
Soso
Vivaracho
Ligón
Cortado
Violento
Calmado
Chistoso
Serio
Homicida
Bonachón
Buen ejemplo
Cobarde
Valiente
Irresponsable
Vago
Insensato
Dulce
Seco
Cascarrabias
Pudiendo elegir entre todo lo que puedes ser ... ¿Por qué conformarse con uno y nada más?
Porque es mejor reinventarse cada día.
Sensato
Alegre
Amargado
Soso
Vivaracho
Ligón
Cortado
Violento
Calmado
Chistoso
Serio
Homicida
Bonachón
Buen ejemplo
Cobarde
Valiente
Irresponsable
Vago
Insensato
Dulce
Seco
Cascarrabias
Pudiendo elegir entre todo lo que puedes ser ... ¿Por qué conformarse con uno y nada más?
Porque es mejor reinventarse cada día.
domingo, 16 de octubre de 2011
Un trato con el diablo
En una pequeña ciudad costera, nació un niño, hace ya varios años.
No era el más inteligente, ni el más atractivo, ni el más carismático.
Tampoco era popular. Más bien todo lo contrario.
Nadie se molestaba en mirarlo dos veces, y menos aún en cruzar con él más de tres palabras seguidas.
Y cuando lo hacían, no eran críticas constructivas.
Era peor cuando intentaba hacer gracia con comentarios o chistes.
Se le lanzaban a la yugular.
Pero podía soportarlo.
Hasta que un día, no pudo.
Intentaba hacer oídos sordos a las burlas, ignorar las miradas de desprecio.
Pero era demasiado.
Sentía que se desmoronaba.
Todo cambió una tarde lluviosa de principios de otoño.
Hacía unos meses que el niño había cumplido los catorce años.
Había salido a caminar para despejarse la mente, cuando de repente, un hombre se cruzó en su camino.
Era alto y delgado, se le adivinaba el pelo blanco debajo de su sombrero.
La cara, surcada de arrugas, delataba su avanzada edad.
Llevaba un largo abrigo negro cubriendo un traje oscuro y elegante.
Su mano izquierda sujetaba un bastón, cuyo pomo era una calavera en miniatura.
Un olor a huevo podrido flotaba en el aire.
Y entonces, el anciano habló.
Sabía de los problemas del niño, cada palabra que le habían dicho y que no le habían dicho.
Le ofreció una solución.
Una forma de hacer que nada de lo que le dijeran pudiera afectarle más.
El niño se interesó de inmediato.
Le preguntó el precio.
'Tu alma' respondió el anciano. 'Por tres años. Cuando pasen, te la devolveré'.
El niño aceptó sin pensarlo.
Preguntó cómo había que sellar el trato.
El anciano le ofreció la mano y el niño le dio un apretón.
Y todo se apagó de golpe.
Lo despertó la lluvia cayendo sobre su cara.
Estaba tumbado en el suelo y el anciano había desaparecido, pero retazos del olor aún seguían ahí.
Tardaría años en entender qué significaba ese olor.
Aun así, no se notaba distinto, así que se fue a casa tan decepcionado como había venido.
A la mañana siguiente en clase, todo cambió.
El anciano había cumplido su palabra, nada le afectaba.
Es más, todo le daba igual.
Sintió alivio, y nada más.
Y así fue durante los próximos tres años.
El día en el que se cumplieron tres años del trato, el niño se sintió extraño.
Había aprendido a vivir sin alma, a aparentar que era como los demás, pero con sus rarezas.
Era raro pensar que pronto no tendría que hacerlo más.
Fue a la misma calle.
Tdo parecía igual, como si fuera el mismo día, años atrás.
Llovía, no había nadie.
Como esperaba, el anciano apareció, y sin mediar palabra, le ofreció su mano.
En esta ocasión, reconoció el olor, y tuvo miedo, pues era sulfuro de hidrógeno.
Azufre.
Sabía lo que significaba eso.
Pero esta vez, el niño tampoco se lo pensó, al fin y al cabo, se sentiría completo con el alma de vuelta.
Ocurrió lo mismo.
Perder el conocimiento, despertarse tumbado boca arriba, la lluvia cayendo sobre él.
Sintió esperanza.
Al día siguiente notó que había algo distinto, volvía a sentir interés por la gente, sus opiniones, sus anécdotas.
Pero no como antes.
Parte de él seguía sintiéndose igual de vacío.
No se sorprendió, a su pesar.
Sabía lo que era el anciano, y que tenía que haber ido con cuidado, pero era tarde, estaba hecho.
Aun así, eso no le impidió ir a la misma calle cada día, y preguntar a gritos por qué.
Tras varios días sin respuesta, al fin apareció.
Con una sonrisa maligna en el rostro, le dijo que el alma no podía estar fuera del cuerpo sin deteriorarse. '¿No te lo había dicho?'
Y se desvaneció sin más.
Azufre otra vez.
El niño supo entonces que tendría que aprender a sobrevivir.
Como siempre había hecho.
No era el más inteligente, ni el más atractivo, ni el más carismático.
Tampoco era popular. Más bien todo lo contrario.
Nadie se molestaba en mirarlo dos veces, y menos aún en cruzar con él más de tres palabras seguidas.
Y cuando lo hacían, no eran críticas constructivas.
Era peor cuando intentaba hacer gracia con comentarios o chistes.
Se le lanzaban a la yugular.
Pero podía soportarlo.
Hasta que un día, no pudo.
Intentaba hacer oídos sordos a las burlas, ignorar las miradas de desprecio.
Pero era demasiado.
Sentía que se desmoronaba.
Todo cambió una tarde lluviosa de principios de otoño.
Hacía unos meses que el niño había cumplido los catorce años.
Había salido a caminar para despejarse la mente, cuando de repente, un hombre se cruzó en su camino.
Era alto y delgado, se le adivinaba el pelo blanco debajo de su sombrero.
La cara, surcada de arrugas, delataba su avanzada edad.
Llevaba un largo abrigo negro cubriendo un traje oscuro y elegante.
Su mano izquierda sujetaba un bastón, cuyo pomo era una calavera en miniatura.
Un olor a huevo podrido flotaba en el aire.
Y entonces, el anciano habló.
Sabía de los problemas del niño, cada palabra que le habían dicho y que no le habían dicho.
Le ofreció una solución.
Una forma de hacer que nada de lo que le dijeran pudiera afectarle más.
El niño se interesó de inmediato.
Le preguntó el precio.
'Tu alma' respondió el anciano. 'Por tres años. Cuando pasen, te la devolveré'.
El niño aceptó sin pensarlo.
Preguntó cómo había que sellar el trato.
El anciano le ofreció la mano y el niño le dio un apretón.
Y todo se apagó de golpe.
Lo despertó la lluvia cayendo sobre su cara.
Estaba tumbado en el suelo y el anciano había desaparecido, pero retazos del olor aún seguían ahí.
Tardaría años en entender qué significaba ese olor.
Aun así, no se notaba distinto, así que se fue a casa tan decepcionado como había venido.
A la mañana siguiente en clase, todo cambió.
El anciano había cumplido su palabra, nada le afectaba.
Es más, todo le daba igual.
Sintió alivio, y nada más.
Y así fue durante los próximos tres años.
El día en el que se cumplieron tres años del trato, el niño se sintió extraño.
Había aprendido a vivir sin alma, a aparentar que era como los demás, pero con sus rarezas.
Era raro pensar que pronto no tendría que hacerlo más.
Fue a la misma calle.
Tdo parecía igual, como si fuera el mismo día, años atrás.
Llovía, no había nadie.
Como esperaba, el anciano apareció, y sin mediar palabra, le ofreció su mano.
En esta ocasión, reconoció el olor, y tuvo miedo, pues era sulfuro de hidrógeno.
Azufre.
Sabía lo que significaba eso.
Pero esta vez, el niño tampoco se lo pensó, al fin y al cabo, se sentiría completo con el alma de vuelta.
Ocurrió lo mismo.
Perder el conocimiento, despertarse tumbado boca arriba, la lluvia cayendo sobre él.
Sintió esperanza.
Al día siguiente notó que había algo distinto, volvía a sentir interés por la gente, sus opiniones, sus anécdotas.
Pero no como antes.
Parte de él seguía sintiéndose igual de vacío.
No se sorprendió, a su pesar.
Sabía lo que era el anciano, y que tenía que haber ido con cuidado, pero era tarde, estaba hecho.
Aun así, eso no le impidió ir a la misma calle cada día, y preguntar a gritos por qué.
Tras varios días sin respuesta, al fin apareció.
Con una sonrisa maligna en el rostro, le dijo que el alma no podía estar fuera del cuerpo sin deteriorarse. '¿No te lo había dicho?'
Y se desvaneció sin más.
Azufre otra vez.
El niño supo entonces que tendría que aprender a sobrevivir.
Como siempre había hecho.
martes, 20 de septiembre de 2011
Kinda right
Some things change through the years, which is good.
Others don't, and that can be good too.
Fore example, several things I've learnt to enjoy alone, on my own.
To say some, here are some:
-The water: beach or swimming pool, I'll always love having a bath and swim in either of them, no matter the season or the weather. Regarding to the beach, the feeling that comes from diving in from a two-meter height is incomparable.
-Sightseeing: even though i didn´t like it much back when I was a kid, now I do. Going for a long walk outside the city or inside it, mountain or no mountain, and stopping at the proper time and watch everytihng around me. The city, several meters below, reaching as far as my sight goes; the bay; the horizon; the sea. And many more I can't remember, or wait for me to see them for the first time.
-The bike: above everything else, I enjoy riding it like the very first day, all those years ago, and I still don't care about the weather when I do it. Sun, wind, rain, heavy rain... it makes no difference to me. Always listening to rock music when I ride, of course.
Yeah, I know, for most of the people these are quite dull. Nobody's forced to read, so leave if you want. But for me, these thing, the sensations they create, I wouldn't change them for all the gold in the world. They son't make me feel awesome, but I feel... kinda right.
Others don't, and that can be good too.
Fore example, several things I've learnt to enjoy alone, on my own.
To say some, here are some:
-The water: beach or swimming pool, I'll always love having a bath and swim in either of them, no matter the season or the weather. Regarding to the beach, the feeling that comes from diving in from a two-meter height is incomparable.
-Sightseeing: even though i didn´t like it much back when I was a kid, now I do. Going for a long walk outside the city or inside it, mountain or no mountain, and stopping at the proper time and watch everytihng around me. The city, several meters below, reaching as far as my sight goes; the bay; the horizon; the sea. And many more I can't remember, or wait for me to see them for the first time.
-The bike: above everything else, I enjoy riding it like the very first day, all those years ago, and I still don't care about the weather when I do it. Sun, wind, rain, heavy rain... it makes no difference to me. Always listening to rock music when I ride, of course.
Yeah, I know, for most of the people these are quite dull. Nobody's forced to read, so leave if you want. But for me, these thing, the sensations they create, I wouldn't change them for all the gold in the world. They son't make me feel awesome, but I feel... kinda right.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Zapatero, un discman y un tablón de madera
Son tres historias, que nada tienen que ver entre sí a simple vista, pero que unidas, independientemente del orden, dan lugar a un final. Y a un comienzo.
-Zapatero: Dos muchachos estaban comiendo en el comedor de su instituto. Era tarde, y la comida estaba mala, así que se entretenían charlando y haciendo el tonto. En algún momento, a uno de ellos se le ocurrió cantar: Zapatero! Hijo de puta! Y el otro le siguió cual borrego.
Al día siguiente, o al próximo, qué más da, el chico-borrego, al que llamaremos borrego, salía de una clase de matemáticas, cuando se encontro al otro, el cantor, con su clase. Al verle, el borrego se puso cantar Zapatero! Hijo de puta! Pero no solo no le siguió, sino que empezó a reirse de él, con toda su clase. FIN.
-Un discman: Viernes. Última hora de clase. Aula de plástica. Suena el timbre de fin de clase. Todo el mundo se lanza hacia la puerta. Un alumno quiere hacerse el gracioso y se planta bajo la puerta y no deja pasar a nadie. Con una mano se agarra al marco, y con la otra, sujeta el cuaderno de plás tica, con el estuche y su discman encima. La gente se pone a empujar, pero no le quitan, pues a pesar de su baja estatura, tiene mucha fuerza. Al rato, un estudiante empuja con todas sus ganas, y consigue tirarle el discman al suelo, haciendo que el portero se cabree, y se vaya hecho una furia.
Al anochecer, el bestia, el portero y algunos amigos quedan para ver un partido de baloncesto, en el que el bestia planea disculparse por su comportamiento, cuando ve que el portero llega tan alegre como si nada hubiera pasado, diciendo que ha arreglado su discman. FIN.
-Un tablón de madera: Era un sábado por la tarde. Habían quedado un montón de gente, todos del colegio. Estaban en las escaleras del estadio de la ciudad. Algunos habían empezado a fumar, por aquello de sentirse mayores. Estaban en la edad de jugar con fuego, de encontrar cosas en cualquier parte, descubrir el mundo por su cuenta.
Ese día en concreto, encontraron un tablón de madera al lado de un contenedor. Tenía la forma de una tabla de skate, pero más ancha por los lados. Todos se habían puesto a jugar como si hicieran skate sobre ella. Hasta que uno de ellos llegó, y sin proponérselo, la rompió. Al chico que la encontró no le hizo ninguna gracia, y desde entonce, se dedicó a ser lo más desagradable que pudiera con el tipo que l ehabia arruinado el juguete nuevo. FIN.
Estas tres historias no tienen nada que ver entre ellas por separado, salvo algunos de los personajes. Pero entrelazándolas, se puede empezar a ver cómo la vida de una persona se hace añicos. La mayoría de los que vivieron estos relatos probablemente no los recuerden, pero el muchacho que salió perdiendo en los tres no los ha olvidado, después de 6 largos años.
Aquel fue el fin de una vida. Y el comienzo de la siguiente.
Nero begins.
-Zapatero: Dos muchachos estaban comiendo en el comedor de su instituto. Era tarde, y la comida estaba mala, así que se entretenían charlando y haciendo el tonto. En algún momento, a uno de ellos se le ocurrió cantar: Zapatero! Hijo de puta! Y el otro le siguió cual borrego.
Al día siguiente, o al próximo, qué más da, el chico-borrego, al que llamaremos borrego, salía de una clase de matemáticas, cuando se encontro al otro, el cantor, con su clase. Al verle, el borrego se puso cantar Zapatero! Hijo de puta! Pero no solo no le siguió, sino que empezó a reirse de él, con toda su clase. FIN.
-Un discman: Viernes. Última hora de clase. Aula de plástica. Suena el timbre de fin de clase. Todo el mundo se lanza hacia la puerta. Un alumno quiere hacerse el gracioso y se planta bajo la puerta y no deja pasar a nadie. Con una mano se agarra al marco, y con la otra, sujeta el cuaderno de plás tica, con el estuche y su discman encima. La gente se pone a empujar, pero no le quitan, pues a pesar de su baja estatura, tiene mucha fuerza. Al rato, un estudiante empuja con todas sus ganas, y consigue tirarle el discman al suelo, haciendo que el portero se cabree, y se vaya hecho una furia.
Al anochecer, el bestia, el portero y algunos amigos quedan para ver un partido de baloncesto, en el que el bestia planea disculparse por su comportamiento, cuando ve que el portero llega tan alegre como si nada hubiera pasado, diciendo que ha arreglado su discman. FIN.
-Un tablón de madera: Era un sábado por la tarde. Habían quedado un montón de gente, todos del colegio. Estaban en las escaleras del estadio de la ciudad. Algunos habían empezado a fumar, por aquello de sentirse mayores. Estaban en la edad de jugar con fuego, de encontrar cosas en cualquier parte, descubrir el mundo por su cuenta.
Ese día en concreto, encontraron un tablón de madera al lado de un contenedor. Tenía la forma de una tabla de skate, pero más ancha por los lados. Todos se habían puesto a jugar como si hicieran skate sobre ella. Hasta que uno de ellos llegó, y sin proponérselo, la rompió. Al chico que la encontró no le hizo ninguna gracia, y desde entonce, se dedicó a ser lo más desagradable que pudiera con el tipo que l ehabia arruinado el juguete nuevo. FIN.
Estas tres historias no tienen nada que ver entre ellas por separado, salvo algunos de los personajes. Pero entrelazándolas, se puede empezar a ver cómo la vida de una persona se hace añicos. La mayoría de los que vivieron estos relatos probablemente no los recuerden, pero el muchacho que salió perdiendo en los tres no los ha olvidado, después de 6 largos años.
Aquel fue el fin de una vida. Y el comienzo de la siguiente.
Nero begins.
miércoles, 24 de agosto de 2011
The Night I Cried
The time has arrived.
The time when I'm completely broken, as I haven't been for a very long time.
And it happens when I'm far from home, where nobody can help.
I'm broken and I'm all alone.
Maybe it's time to think I'm done.
The time when I'm completely broken, as I haven't been for a very long time.
And it happens when I'm far from home, where nobody can help.
I'm broken and I'm all alone.
Maybe it's time to think I'm done.
sábado, 2 de julio de 2011
Echar a volar
Noche cerrada.
Llueve a cántaros.
Tanto, que no se alcanza a ver nada a más de dos metros de distancia.
Pero eso no importa, todavía no.
La torre se alza delante de él, tan alta, tan inmensa, que su cima se pierde entre las nubes grises.
Empieza a trepar.
Poco a poco, asciende.
Pierde pie más veces de las que se atrevería a admitir por culpa de la lluvia y la fachada resbaladiza al mojarse, pero sigue subiendo.
Lo que son minutos parecen horas, y lo que son horas, días.
Pero eso no es importante.
Lo único que importa es el ascenso, llegar hasta el vértice.
Tras lo que parece una eternidad, se pone en pie.
Lo ha logrado, ha llegado.
La ciudad ya no se ve, oculta bajo las nubes.
Por eso hace rato que ya no siente la lluvia, la ha dejado atrás.
Ha llegado el momento.
Es hora de dejar la gravedad atrás.
Extiende las alas.
Todavía no sabe si están listas, pero esta es la mejor forma de probar.
Un salto, nada más.
Una brizna de duda, que se desvanece al recordar el camino que acaba de recorrer.
Salta.
Al principio cae, pero mantiene las alas abiertas, y así empieza a planear.
Vuela por encima de todos los tejados.
A pesar de que le duelen todos los músculos, suelta un grito de júbilo, nada puede igualar esa sensación.
Después, empieza a batir las alas, y vuelve a ascender.
La sensación más maravillosa de todas.
Llueve a cántaros.
Tanto, que no se alcanza a ver nada a más de dos metros de distancia.
Pero eso no importa, todavía no.
La torre se alza delante de él, tan alta, tan inmensa, que su cima se pierde entre las nubes grises.
Empieza a trepar.
Poco a poco, asciende.
Pierde pie más veces de las que se atrevería a admitir por culpa de la lluvia y la fachada resbaladiza al mojarse, pero sigue subiendo.
Lo que son minutos parecen horas, y lo que son horas, días.
Pero eso no es importante.
Lo único que importa es el ascenso, llegar hasta el vértice.
Tras lo que parece una eternidad, se pone en pie.
Lo ha logrado, ha llegado.
La ciudad ya no se ve, oculta bajo las nubes.
Por eso hace rato que ya no siente la lluvia, la ha dejado atrás.
Ha llegado el momento.
Es hora de dejar la gravedad atrás.
Extiende las alas.
Todavía no sabe si están listas, pero esta es la mejor forma de probar.
Un salto, nada más.
Una brizna de duda, que se desvanece al recordar el camino que acaba de recorrer.
Salta.
Al principio cae, pero mantiene las alas abiertas, y así empieza a planear.
Vuela por encima de todos los tejados.
A pesar de que le duelen todos los músculos, suelta un grito de júbilo, nada puede igualar esa sensación.
Después, empieza a batir las alas, y vuelve a ascender.
La sensación más maravillosa de todas.
martes, 26 de abril de 2011
FF
What if I say I'm not like the others?
What if I say I'm not just another one of your plays?
You're The Pretender
What if I say that I'll never surrender?
What if I say I'm not just another one of your plays?
You're The Pretender
What if I say that I'll never surrender?
viernes, 22 de abril de 2011
Agua, sal, viento y pura fuerza
Es una de las fuerzas mas poderosas de toda la tierra, capaz de crear y destruir a su antojo todo cuanto encuentra a su paso.
Una fuerza sin conciencia aparente, cuyo unico objetivo es avanzar, sin importar lo que haya en medio.
Eso es determinacion.
A algunos asusta, a otros nos apasiona, nos inspira, nos reta a probar nuestros limites, desafiandonos a permanecer en su interior tanto tiempo como podamos a temperaturas articas.
A otros, el viento que lo impulsa les sirve para calmarse y ordenar sus ideas.
Tal es la conexion que una persona puede sentir con él, que puede llegar a dedicar su vida a navegar por el.
Tal es el influjo que el mar ejerce sobre los mortales, pues es el principio y el fin de toda vida.
Una fuerza sin conciencia aparente, cuyo unico objetivo es avanzar, sin importar lo que haya en medio.
Eso es determinacion.
A algunos asusta, a otros nos apasiona, nos inspira, nos reta a probar nuestros limites, desafiandonos a permanecer en su interior tanto tiempo como podamos a temperaturas articas.
A otros, el viento que lo impulsa les sirve para calmarse y ordenar sus ideas.
Tal es la conexion que una persona puede sentir con él, que puede llegar a dedicar su vida a navegar por el.
Tal es el influjo que el mar ejerce sobre los mortales, pues es el principio y el fin de toda vida.
All Hope Is Gone
And the rain will kill us all
We throw ourselves against the wall
But no one else can see
The preservation of the martyr in me
Psychosocial!!!!!
We throw ourselves against the wall
But no one else can see
The preservation of the martyr in me
Psychosocial!!!!!
lunes, 18 de abril de 2011
14 minutu, 14 segundu
The buildings fade away.
The wind has my back.
I run, nobody looking.
Sorrounded by the dark.
Slim Shady runs along.
The wind has my back.
I run, nobody looking.
Sorrounded by the dark.
Slim Shady runs along.
miércoles, 6 de abril de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
From 0 To 19
Once in a while, I like to walk through my memories. There, I meet past versions of myself, which are so similar and so different to each other at the same time.
I always star from the very beginning. My earliest self I can meet is 3 or 4, going to school. Not a complex kid.
Some years later, I remember 6, 7, 8, 9, 10, 11 and 12 all going to a school on the top of a small mountain. They enjoyed going for a walk, even if it was in the school playground. Always a loner. That trail would mark me forever.
Then, I usually jump to the bullied 13. A smart, unlucky kid. He lacked the guts, however.
Now is when things get darker.
I remind 14 as troublesome. He got into trouble at school, but could have been worse. But problems didn't end there. Most of the people he regarded as friends, well, he later guessed they did not share his opinion. So, 14, at a very tough age, had to find new people to hang out with.
I've always considered 15 a transition year. Even though school was then harder than ever before, he was not alone. There was a whole world outside waiting for him. He rarely talked about it at school, however. It was his secret weapon to keep his heart warm and beating.
Now, 16. Sweet 16. End of a hard road, beginnning of a hopeful highway. A road that ended with a trip. 16 brought from there a souvenir that has accompanied us ever since. After that, a new school year began. New people. Some new teachers. Second chance. 16 caught it mid-air without thinking it twice. He made new friends. He was not a loner anymore.
17 was a year of new experiences. He began drinking, a summer longer than ever, the summer camp far from home, the second week of August. Sweet. Autumm, 17 spent it on the hook. Not that sweet. Following a friend's example, he began writing down what he had in mind. We all have the habit. In New Years Eve he cut the rope of the hook, breaking free. A rebirth.
18 was as dark as the night. Still quite foolish in certain issues, but indeed dark. He gave himself a new name, one he chose, instead of using one of those names people invented for him. He was the first to notice the darkness we all have carried inside, from 0 to me. He made sea-bathing a monthly habit, thus becoming quite resistent to cold. Atumm was a tough season, again. Mid-Autumm, he had to cut the rope of the hook again. One of the hardest things he has ever done. New people in college. A harder winter. A loner again. Travelling all around the city, making her his silent companion. He became a heavier drinker.
19. That's me. As the ones who came before, and the ones who will come after me, I will only last a year. Intense year, by the way. Let's dream for a happy ending, the first of many.
Good luck for 20 and the ones following,
19
I always star from the very beginning. My earliest self I can meet is 3 or 4, going to school. Not a complex kid.
Some years later, I remember 6, 7, 8, 9, 10, 11 and 12 all going to a school on the top of a small mountain. They enjoyed going for a walk, even if it was in the school playground. Always a loner. That trail would mark me forever.
Then, I usually jump to the bullied 13. A smart, unlucky kid. He lacked the guts, however.
Now is when things get darker.
I remind 14 as troublesome. He got into trouble at school, but could have been worse. But problems didn't end there. Most of the people he regarded as friends, well, he later guessed they did not share his opinion. So, 14, at a very tough age, had to find new people to hang out with.
I've always considered 15 a transition year. Even though school was then harder than ever before, he was not alone. There was a whole world outside waiting for him. He rarely talked about it at school, however. It was his secret weapon to keep his heart warm and beating.
Now, 16. Sweet 16. End of a hard road, beginnning of a hopeful highway. A road that ended with a trip. 16 brought from there a souvenir that has accompanied us ever since. After that, a new school year began. New people. Some new teachers. Second chance. 16 caught it mid-air without thinking it twice. He made new friends. He was not a loner anymore.
17 was a year of new experiences. He began drinking, a summer longer than ever, the summer camp far from home, the second week of August. Sweet. Autumm, 17 spent it on the hook. Not that sweet. Following a friend's example, he began writing down what he had in mind. We all have the habit. In New Years Eve he cut the rope of the hook, breaking free. A rebirth.
18 was as dark as the night. Still quite foolish in certain issues, but indeed dark. He gave himself a new name, one he chose, instead of using one of those names people invented for him. He was the first to notice the darkness we all have carried inside, from 0 to me. He made sea-bathing a monthly habit, thus becoming quite resistent to cold. Atumm was a tough season, again. Mid-Autumm, he had to cut the rope of the hook again. One of the hardest things he has ever done. New people in college. A harder winter. A loner again. Travelling all around the city, making her his silent companion. He became a heavier drinker.
19. That's me. As the ones who came before, and the ones who will come after me, I will only last a year. Intense year, by the way. Let's dream for a happy ending, the first of many.
Good luck for 20 and the ones following,
19
domingo, 27 de marzo de 2011
Mil muertes, mil y una resurrecciones.
A lo que sea que haya ahí arriba.
Lo has vuelto a hacer.
Me has matado otra vez.
Y tantas veces como me has matado, yo he vuelto.
Pero cada vez que regreso, soy distinto, al fin y al cabo, nadie vuelve como se ha ido.
Hasta ahora, he regresado mejor preparado que cuando partí, algo más listo, menos ingenuo, pero cada vez con menos esperanza.
Esta vez no.
Se acabó la esperanza.
Se terminó la que es la mayor fuerza y a la vez talón de aquiles de la humanidad.
Ya solo queda rabia, y tras ella un vacío.
Un vacío tan hondo y oscuro como la mas profunda de las fosas.
Y el miedo también se ha ido.
Pero algo sigue siendo lo mismo: lo que me mata me hace más fuerte.
Y por eso ya no tienes forma de detenerme.
No puedes romper lo que me he negado a reparar.
No puedes pararme.
No sabes que hacer.
Te estás quedando sin ideas.
Me lanzas la lluvia. Lo soporto.
Me lanzas el frío. Lo resisto.
Me lanzas el dolor. Lo aguanto.
Aunque me derribas, me levanto y te miro a la cara, desafiante, espero tu próximo golpe.
Y mientras tanto, el momento se acerca.
El momento de saldar cuentas.
Pronto estarás atrapado, sin tener hacia dónde huir.
Y entonces, deberás decidir.
Volver a golpear, y prepararte para cuando me levante de nuevo.
O detenerte ahora que puedes, y confiar en salir ileso.
Tú mueves.
Lo has vuelto a hacer.
Me has matado otra vez.
Y tantas veces como me has matado, yo he vuelto.
Pero cada vez que regreso, soy distinto, al fin y al cabo, nadie vuelve como se ha ido.
Hasta ahora, he regresado mejor preparado que cuando partí, algo más listo, menos ingenuo, pero cada vez con menos esperanza.
Esta vez no.
Se acabó la esperanza.
Se terminó la que es la mayor fuerza y a la vez talón de aquiles de la humanidad.
Ya solo queda rabia, y tras ella un vacío.
Un vacío tan hondo y oscuro como la mas profunda de las fosas.
Y el miedo también se ha ido.
Pero algo sigue siendo lo mismo: lo que me mata me hace más fuerte.
Y por eso ya no tienes forma de detenerme.
No puedes romper lo que me he negado a reparar.
No puedes pararme.
No sabes que hacer.
Te estás quedando sin ideas.
Me lanzas la lluvia. Lo soporto.
Me lanzas el frío. Lo resisto.
Me lanzas el dolor. Lo aguanto.
Aunque me derribas, me levanto y te miro a la cara, desafiante, espero tu próximo golpe.
Y mientras tanto, el momento se acerca.
El momento de saldar cuentas.
Pronto estarás atrapado, sin tener hacia dónde huir.
Y entonces, deberás decidir.
Volver a golpear, y prepararte para cuando me levante de nuevo.
O detenerte ahora que puedes, y confiar en salir ileso.
Tú mueves.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Marzo
Llueve.
Ahora no.
Ahora si.
Y asi continuamente.
El agua lo empapa todo, lo deja secar un poco y vuelta a empezar.
Por eso todo el mundo lleva paraguas, abrigo, lo que sea para no mojarse demasiado.
Por eso las calles estan vacias, todo el mundo camina por las zonas cubiertas.
No, todo el mundo no.
Hay uno.
Una figura se recorta contra la imagen de la bahia.
Una figura vestida de negro, indeferente a la lluvia que le cae encima, ajeno a la minuscula cantidad de personas que transitan la calle.
Una figura vestida de negro recorre las calles, los edificios desdibujados a su paso ligero.
Su rostro, una mascara de alabastro que no revela nada.
Su mente, un remolino de pensamientos e impulsos confusos e incomprensibles, pero ocultos en su interior.
Su aspecto, mas alla del color de su ropa, el de una persona anodina, que no llama la atencion, que se mezcla con la gente sin mezclarse, que desaparece con la brisa sin dejar huella.
Su nombre, sus nombres, demasiados, ninguno puramente autentico, ninguno totalmente falso. Aparte de todos esos, hay otro, que muy pocos conocen y menos utilizan, el unico nombre que el ha elegido.
Y por encima de todo eso, su alma. Un remolino ardiente, helador y tibio, todo al mismo tiempo.
Quien es?
Quien cree que le conoce?
Quien le conoce de verdad?
Ahora no.
Ahora si.
Y asi continuamente.
El agua lo empapa todo, lo deja secar un poco y vuelta a empezar.
Por eso todo el mundo lleva paraguas, abrigo, lo que sea para no mojarse demasiado.
Por eso las calles estan vacias, todo el mundo camina por las zonas cubiertas.
No, todo el mundo no.
Hay uno.
Una figura se recorta contra la imagen de la bahia.
Una figura vestida de negro, indeferente a la lluvia que le cae encima, ajeno a la minuscula cantidad de personas que transitan la calle.
Una figura vestida de negro recorre las calles, los edificios desdibujados a su paso ligero.
Su rostro, una mascara de alabastro que no revela nada.
Su mente, un remolino de pensamientos e impulsos confusos e incomprensibles, pero ocultos en su interior.
Su aspecto, mas alla del color de su ropa, el de una persona anodina, que no llama la atencion, que se mezcla con la gente sin mezclarse, que desaparece con la brisa sin dejar huella.
Su nombre, sus nombres, demasiados, ninguno puramente autentico, ninguno totalmente falso. Aparte de todos esos, hay otro, que muy pocos conocen y menos utilizan, el unico nombre que el ha elegido.
Y por encima de todo eso, su alma. Un remolino ardiente, helador y tibio, todo al mismo tiempo.
Quien es?
Quien cree que le conoce?
Quien le conoce de verdad?
lunes, 7 de marzo de 2011
The Stage (El Escenario)
Detras del telon, se oye a la gente rugir.
Gritan para que empiece lo que han venido a ver.
Yo, desde mi camerino entre bastidores, lo oigo como si estuviera en el escenario.
No lo entienden.
Para ellos, esto es meterse en un papel, fingir, y nada mas.
Se equivocan.
Esto trata de dejar de ser tu mismo y convertirte en otra persona durante un pediodo de tiempo.
Lo que se espera de quien vive asi es que se ponga una mascara y actue segun se espera de el.
Mas o menos, como quien cambia de chaqueta, debe cambiar de identidad.
Pero por suerte para mi, hay una vida mas alla del personaje que el publico no conoce, ni muestra interes en hacerlo.
Basta de reflexiones.
Me pongo la mascara, me meto en el papel y salgo al escenario, a la luz, al olvido.
Gritan para que empiece lo que han venido a ver.
Yo, desde mi camerino entre bastidores, lo oigo como si estuviera en el escenario.
No lo entienden.
Para ellos, esto es meterse en un papel, fingir, y nada mas.
Se equivocan.
Esto trata de dejar de ser tu mismo y convertirte en otra persona durante un pediodo de tiempo.
Lo que se espera de quien vive asi es que se ponga una mascara y actue segun se espera de el.
Mas o menos, como quien cambia de chaqueta, debe cambiar de identidad.
Pero por suerte para mi, hay una vida mas alla del personaje que el publico no conoce, ni muestra interes en hacerlo.
Basta de reflexiones.
Me pongo la mascara, me meto en el papel y salgo al escenario, a la luz, al olvido.
lunes, 31 de enero de 2011
Fin del chiste
Me llena de pesar tener que admitir que a veces me dais pena.
Preguntando continuamente si estoy bien, solo por el hecho de que mi humor ha muerto.
De repente todo el mundo se escandaliza si permanezco serio y en silencio varias horas, a todo el mundo le parece extraño.
Seguro que a mas de uno se le ha ocurrido pensar que yo no soy asi, que no aguantare mucho tiempo con ese animo.
Que pena me dais. Alguien hace un par de bromas malas y ya pensais que no es mas que un vulgar payaso.
A nadie se le ocurre pensar que hay algo mas, algo que no muestra a plena luz, algo que oculta, por que no decirlo, ¿Debajo de una capucha?
Algun dia la gente abrira los ojos y descubrira que no todo el mundo es como se juzga en un principio.
Solo espero poder vivir para verlo.
Preguntando continuamente si estoy bien, solo por el hecho de que mi humor ha muerto.
De repente todo el mundo se escandaliza si permanezco serio y en silencio varias horas, a todo el mundo le parece extraño.
Seguro que a mas de uno se le ha ocurrido pensar que yo no soy asi, que no aguantare mucho tiempo con ese animo.
Que pena me dais. Alguien hace un par de bromas malas y ya pensais que no es mas que un vulgar payaso.
A nadie se le ocurre pensar que hay algo mas, algo que no muestra a plena luz, algo que oculta, por que no decirlo, ¿Debajo de una capucha?
Algun dia la gente abrira los ojos y descubrira que no todo el mundo es como se juzga en un principio.
Solo espero poder vivir para verlo.
lunes, 17 de enero de 2011
19
Corro
Desde que tengo memoria, corro.
Cuando los niños ven lo que les espera en el mundo cuando crecen, cada cual reacciona de una forma distinta. Algunos lo acogen con los brazos abiertos. Otros enloquecen para siempre. Otros corren.
Yo?
Yo soy de los que echaron a correr. Y no he parado. Ahi sigo, corriendo, huyendo de lo que me espera y de lo que ya ha pasado.
Huyo de mis recuerdos, memorias que queman como el acido, y que amenazan con destruirme cada vez que estan a punto de darme alcance.
Ahi voy, corriendo, yendo de aqui para alla, conociendo y olvidando gente sin cesar, camino por ese mar de rostros y nombres, deteniendome apenas para ver si mis perseguidores han perdido el rastro. Aun tengo la esperanza de que lo pierdan, pero es un animo tan tenue como una vela a punto de comsumirse.
A lo largo del camino he tropezado varias veces, y esos tropiezos me han salido muy caros, especialmente en la cara, ahora esta dividida: una mitad sonrie con toda su alegria, y la otra permanece impasible ante todo lo que le rodea, pero se ve obligada a imitar a la otra para no incomodar o asustar a la gente.
Aun asi, cada vez que he caido, he tenido fuerzas para levantarme, aterrorizado por la posibilidad de que me atrapen, pero he seguido adelante. Sin mebargo, varios pensamientos me perturban: ¿Y si la proxima vez no tengo fuerzas para levantarme? ¿Y si la vela que es mi esperanza se extingue por completo y para siempre? ¿Que sera de mi entonces?
Desde que tengo memoria, corro.
Cuando los niños ven lo que les espera en el mundo cuando crecen, cada cual reacciona de una forma distinta. Algunos lo acogen con los brazos abiertos. Otros enloquecen para siempre. Otros corren.
Yo?
Yo soy de los que echaron a correr. Y no he parado. Ahi sigo, corriendo, huyendo de lo que me espera y de lo que ya ha pasado.
Huyo de mis recuerdos, memorias que queman como el acido, y que amenazan con destruirme cada vez que estan a punto de darme alcance.
Ahi voy, corriendo, yendo de aqui para alla, conociendo y olvidando gente sin cesar, camino por ese mar de rostros y nombres, deteniendome apenas para ver si mis perseguidores han perdido el rastro. Aun tengo la esperanza de que lo pierdan, pero es un animo tan tenue como una vela a punto de comsumirse.
A lo largo del camino he tropezado varias veces, y esos tropiezos me han salido muy caros, especialmente en la cara, ahora esta dividida: una mitad sonrie con toda su alegria, y la otra permanece impasible ante todo lo que le rodea, pero se ve obligada a imitar a la otra para no incomodar o asustar a la gente.
Aun asi, cada vez que he caido, he tenido fuerzas para levantarme, aterrorizado por la posibilidad de que me atrapen, pero he seguido adelante. Sin mebargo, varios pensamientos me perturban: ¿Y si la proxima vez no tengo fuerzas para levantarme? ¿Y si la vela que es mi esperanza se extingue por completo y para siempre? ¿Que sera de mi entonces?
miércoles, 5 de enero de 2011
Now
Lights have been off for a long time, all is darkness, silence. At least on the inside. Out there, all I see and hear are happy people laughing. Lucky them. Unlucky me.
Me? I don't think I'm even 'me'. With time, I've become a twisted version of the happy innocent child I once was. What I am now is completely different, and is getting worse. Some months ago, I was nothing else but a common depressed guy. Now, I don't see the end, no dawn after the night, no light at the end of the tunnel. I don't even know how I manage to get up every morning and deal with the world. I have no idea about how I do this, but I don't think it will last forever. And when it's over, I'll surely break down. And I hope so, because I'm growing unable to feel anymore, no laughs, no tears. That is sad. I want this to end, one way, or another, but NOW.
Sorry to disturb, but I had to tell this to whoever is willing to read this crap.
Good night
Nero
Me? I don't think I'm even 'me'. With time, I've become a twisted version of the happy innocent child I once was. What I am now is completely different, and is getting worse. Some months ago, I was nothing else but a common depressed guy. Now, I don't see the end, no dawn after the night, no light at the end of the tunnel. I don't even know how I manage to get up every morning and deal with the world. I have no idea about how I do this, but I don't think it will last forever. And when it's over, I'll surely break down. And I hope so, because I'm growing unable to feel anymore, no laughs, no tears. That is sad. I want this to end, one way, or another, but NOW.
Sorry to disturb, but I had to tell this to whoever is willing to read this crap.
Good night
Nero
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
