(Me seco las lágrimas mientras escribo)
Mi primera mañana como estudiante de Erasmus totalmente solo en Leuven, Bélgica. Después de una semana durmiendo en un hotel con mi madre mientras me ayudaba a buscar alojamiento para el primer semestre, ella cogió un vuelo de vuelta a casa esta misma madrugada.
Es mi primera mañana, y ya se me está haciendo cuesta arriba.
Este no ha sido el mejor año que he podido elegir para irme de Erasmus. Pero cuando hice la solicitud en diciembre del año pasado, no tenía ni la más remotaidea de que cómo se iba a torcer 2015. No bastaba con estar cerca de enamorarme sin ser correspondido, no, la Semana Santa tenía que darme la noticia que ningún hijo quiere recibir: la muerte de su padre.
Desde entonces, nada ha sido igual. Ver los partidos de la Real sin mi padre, ser solo dos para cenar en casa, tres desde que mi hermano volvió de Erasmus, y ahora que me he ido yo, son dos otra vez.
Me parte el alma no estar en casa ahora, y cada vez que me acuerdo de mi familia, lo cual es preocupantemente a menudo, los ojos se me llenan de lágrimas.
Desde que estaba en el instituto, y habiendo pasado lo que pasé, he llegado a pensar que he desarrollado una cierta fortaleza o resistencia mental. Visto que estos primeros tres meses van a ser difíciles, es hora de ver si tenía yo razón, o me desmorono.
Al final he tenido que irme a mas de mil kilómetros de casa para darme cuenta de lo que podría echar de menos a mi madre y a mi hermano, y de que no he sido consciente de que llevo echando de menos a mi padre desde abril.
Nero
Mi primera mañana como estudiante de Erasmus totalmente solo en Leuven, Bélgica. Después de una semana durmiendo en un hotel con mi madre mientras me ayudaba a buscar alojamiento para el primer semestre, ella cogió un vuelo de vuelta a casa esta misma madrugada.
Es mi primera mañana, y ya se me está haciendo cuesta arriba.
Este no ha sido el mejor año que he podido elegir para irme de Erasmus. Pero cuando hice la solicitud en diciembre del año pasado, no tenía ni la más remotaidea de que cómo se iba a torcer 2015. No bastaba con estar cerca de enamorarme sin ser correspondido, no, la Semana Santa tenía que darme la noticia que ningún hijo quiere recibir: la muerte de su padre.
Desde entonces, nada ha sido igual. Ver los partidos de la Real sin mi padre, ser solo dos para cenar en casa, tres desde que mi hermano volvió de Erasmus, y ahora que me he ido yo, son dos otra vez.
Me parte el alma no estar en casa ahora, y cada vez que me acuerdo de mi familia, lo cual es preocupantemente a menudo, los ojos se me llenan de lágrimas.
Desde que estaba en el instituto, y habiendo pasado lo que pasé, he llegado a pensar que he desarrollado una cierta fortaleza o resistencia mental. Visto que estos primeros tres meses van a ser difíciles, es hora de ver si tenía yo razón, o me desmorono.
Al final he tenido que irme a mas de mil kilómetros de casa para darme cuenta de lo que podría echar de menos a mi madre y a mi hermano, y de que no he sido consciente de que llevo echando de menos a mi padre desde abril.
Nero

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