domingo, 5 de diciembre de 2010

II

Avanzamos un año en el tiempo.

Noviembre-diciembre de 2010. Es casi invierno. El viento azota la ciudad sin tregua, enfriando hasta los animos de las personas. Todo el mundo huye del frio refugiandose en lugares cerrados. Todo el mundo menos una persona. Hay alguien que no huye del frio, que lo busca y que se envuelve en el como se de una manta se tratara. No le teme. Como se llega a esto?

Enero de 2010. El principe camina por las calles, el rumbo perdido ya, y el perdido en sus pensamientos. Una decision empieza a fraguarse en su mente, venida del cambio psicologico que experimenta al alcanzar la mayoria de edad. Durante una temporada, va a olvidarse de ellas.

Y logra mantenerse firme varias semanas, y aunque le traiciona el corazon, no lo hacen las palabras. Tras una larga espera, llega el verano. Se embarca en un viaje de fin de curso que llevaba planeado meses, y alli empieza a ver su autentica naturaleza, la cual permanece oculta de todos, cuya influencia lleva años sintiendo.

Y un mes despues, vuelve a cometer el mismo error que el invierno anterior. Una vez mas, es incapaz de verlo hasta que es demasiado tarde para el. Le ha vuelto a traicionar el corazon, y con el las palabras. Un fallo de observacion que le ha costado muy caro.

Y por si una vez no fuera bastante, dos veces el mismo error. Dos. Y entonces, la esperanza, la alegria, la confianza en si mismo, se pierden, son polvo en el viento, recuerdos medio olvidados a merced del tiempo.

En ese momento es cuando el eterno murmullo suena mas fuerte que nunca. Ese murmullo que lleva años susurrando desde el rincon mas oscuro, profundo y primitivo de la mente del principe, el que habla de seguir impulsos sin razonar, sin pensar en motivos, consecuencias o remordimientos, que sugiere una naturaleza inhumana, animal. La esencia de una bestia. Y el principe ya no tiene fuerzas para mantenerla enjaulada por mas tiempo. El monstruo quiere salir, quiere tomar el control de todo. Busca venganza por los años de confinamiento. Y no le preocupa quien se le ponga por delante, porque esta mas alla de toda moralidad.

La bestia quiere salir, y el principe cada vez esta menos seguro de poder detenerla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario