martes, 13 de abril de 2010

El Guerrero

De Paulo Coelho, 'Manual del Guerrero de la Luz'

Entonces los ojos y el corazón del guerrero empiezan a acostumbrarse a la luz. Ya no lo asusta, y él pasa a aceptar su leyenda, aunque eso signifique correr riesgos.

El guerrero estuvo dormido mucho tiempo. Es natural que vaya despertando poco a poco.

Todos los caminos del mundo llevan al corazón del guerrero; él se zambulle sin pensar el el río de pasiones que siempre corre por su vida.

El guerrero sabe que es libre para elegir lo que desee; sus decisiones son tomadas con valor, desprendimiento y -a veces- con una cierta dosis de locura.

El guerrero de la luz a veces actúa como el agua, y fluye entre los obstáculos que encuentra. En ciertos momentos, resistir significa ser destruido; entonces, él se adapta a las circunstancias.

En eso reside la fuerza del agua. Jamás puede ser quebrada con un martillo, ni herida con un cuchillo. La más poderosa espada del mundo es incapaz de dejar una cicatriz sobre su superficie.

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